México y el Mundo: hace falta hacer más

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Artículo escrito por Alexander Van Tienhoven para el Instituto VIF

México ha realizado una serie de inversiones importantes para su futuro. Sin embargo, la reciente debilidad de algunas economías del mundo, el regreso de la volatilidad a los mercados de capitales y la caída en el precio del petróleo indican que tendremos que hacer más para resistir, competir y destacar en la nueva realidad.

La disciplina macroeconómica, la transformación de las instituciones y la aprobación de 11 reformas estructurales durante  la administración del presidente Enrique Peña Nieto han establecido las bases para la evolución de México hacia esta nueva realidad. Ahora, los objetivos deben apuntar hacia la competitividad, el crecimiento económico y la atracción de nuevas inversiones.

La transformación era necesaria y urgente, pues en las últimas tres décadas y a pesar de que nuestra economía se abrió al mundo, el crecimiento fue de tan sólo 2.4%, en promedio. Esta cifra aún es insuficiente para generar bienestar y los empleos que se necesitan. Además, el entorno mundial actual es complejo y de alta volatilidad. Esto representa un desafío importante, sobre todo con la normalización de la política monetaria en Estados Unidos, el posible aumento en las tasas de interés, la incertidumbre en torno a lo que pueda suceder en Europa y las crecientes tensiones geopolíticas en distintas partes del mundo.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) recién publicó a finales de 2014 su reporte de perspectivas de la economía mundial: World Economic Outlook, en el cual revisó a la baja su estimado de crecimiento, tanto para 2014 (de 3.4 a 3.3%) como para el próximo año (de 4 a 3.8%). La estimación más pronunciada fue la de Latinoamérica, con -0.7%. Brasil lideró las bajas, con -1.0%. México se mantuvo sin cambios.

Estos datos muestran que Latinoamérica está en una posición vulnerable. Los países que han optado por el fallido modelo del socialismo, un excesivo control del Estado y políticas de proteccionismo registran bajo crecimiento –incluso negativo, inflación elevada, control de cambios, industrias estancadas, inversiones bajas o nulas, y empleos deficientes y mal remunerados. Si a esto se suma las recientes caídas en los precios de las materias primas, como el petróleo y el cobre, el panorama es preocupante. En algunos casos se ha cubierto la deficiencia de las políticas económicas con excedentes de recursos provenientes de la venta de materias primas.

Medidas necesarias

Gracias a las políticas instrumentadas por el gobierno, México se ha mostrado menos sensible a la situación; sin embargo, el estado que guarda el petróleo es un llamado de atención para concretar la transformación de la industria mexicana y evitar que las finanzas públicas y nuestra economía sigan dependiendo de los ingresos petroleros.

Para 2015, la Ley de Ingresos de la Federación estableció que los ingresos provenientes del petróleo representarían alrededor del 30% del total de los ingresos públicos (6.5% del PIB), considerando inicialmente un precio de 81 dólares por barril. Sin embargo, esta cifra tuvo que ajustarse a 79 dólares, debido a la baja de los precios internacionales del petróleo. Esta reducción implica una disminución en los ingresos de 2015 por 8,264 millones de pesos. Para este año este riesgo está acotado por las coberturas que se contrataron, sin embargo el comportamiento del petróleo podrá representar un reto importante para las finanzas públicas de 2016 en adelante. Si las reformas estructurales y el plan nacional de infraestructura se ejecutan correctamente, se podrá aportar al PIB un incremento sostenido adicional de entre 1 y 2% en los próximos años.

También se tendría que trabajar en simplificar la burocracia y la tramitología. A pesar de haber mejorado su posición en el ranking Doing Business 2015 del Banco Mundial, al pasar del lugar 43 al 39, México retrocedió seis lugares en la apertura de nuevos negocios (de la posición 67 a la 61) y bajó 10 lugares en el manejo de permisos de construcción (pasó del lugar 98 al 108).

Algunas medidas que deberían considerarse para reafirmar la confianza de los inversionistas en el país como centro de inversión, acelerar el crecimiento económico y crear empleos de calidad son las siguientes:

• Fomentar la procuración de justicia y eliminar la arbitrariedad en la aplicación de la ley. Únicamente el 1.5% de quienes cometen un delito son procesados y declarados culpables, lo que da lugar a dudas sobre la existencia de un verdadero estado de derecho y de legalidad.

• Crear un régimen fiscal que apoye la inversión y desincentive la informalidad. Esto se puede lograr mediante estímulos como la disminución de impuestos para emprendedores y desarrolladores de nuevas tecnologías, y facilidades para la recaudación y el pago a través de impuestos generalizados y directos. En el ranking del Banco Mundial, México retrocedió tres sitios en el proceso de pago de impuestos y se ubicó en el lugar 105.

• Atender los principales temas de preocupación de la comunidad internacional, como la corrupción, la inseguridad y el combate al crimen organizado, los cuales hacen que el inversionista se cuestione si existe gobernabilidad en el país. Las manifestaciones sociales y los hechos de violencia de los últimos meses mostraron al mundo la fragilidad de algunas instituciones.

• Incentivar actividades estratégicas del ciclo productivo para fomentar la competitividad del país. Por ejemplo, promover y desarrollar la importación de gas proveniente de Estados Unidos, lo cual no sólo atraerá inversiones, sino también proveerá a la industria de un insumo básico a costos más competitivos.

México tiene la oportunidad de consolidar la transformación del país. En los últimos años, las bases se han establecido, tanto con las reformas estructurales logradas con un gran consenso político, como con la estabilidad macroeconómica y el desarrollo de instituciones. Queda pendiente resolver los problemas del sistema judicial y del marco legal, combatir la corrupción y aumentar la productividad. Es momento de consolidar los cambios para posicionar a México como el gran país que puede ser.

 

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