Mejores maestros para alumnos sin hambre

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01 Maestros

Escrito por Alejandro Legorreta

Publicado en Reforma

“Todo lo vence el hombre, menos el hambre”.

Séneca

Dos acontecimientos recientes serán de gran relevancia para mejorar la calidad de la educación en México: la desaparición del Instituto Estatal para la Educación Pública en Oaxaca (IEEPO) (http://bit.ly/1JeGnw4), controlado desde 1992 por la Sección 22 de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), y la Medición de Pobreza en México 2014, elaborada por el Consejo Nacional para la Evaluación de Desarrollo Social (CONEVAL) (http://bit.ly/1g8gAuq). Mientras la desaparición del IEEPO facilitará el desmantelamiento de la red clientelar que durante décadas ha impedido que la evaluación docente y el mérito de los maestros sean los principales criterios de ingreso y ascenso en el sistema magisterial mexicano, la  Medición de Pobreza en México 2014 facilitará el diseño de una política educativa que atienda las carencias sociales que dificultan el acceso, la permanencia y el aprovechamiento de los estudiantes de todos los niveles.

La desaparición del IEEPO se enmarca en la reforma educativa de 2013, que si bien busca garantizar el derecho de los niños y los jóvenes mexicanos a recibir una educación de calidad, se enfoca en aspectos laborales y administrativos relacionados con los maestros responsables de impartir clases en los niveles básico, medio superior y superior: transparencia en los criterios para ingresar al sistema educativo, evaluación docente, centralización de la nómina magisterial, entre otras medidas. La hipótesis central de la reforma es que recompensar el mérito y el esfuerzo de los maestros creará incentivos para que éstos tengan un mejor desempeño en el salón de clases, mejorando así la calidad de la educación que reciben los 31 millones de alumnos inscritos en planteles públicos del Sistema Educativo Nacional. La desaparición del IEEPO es un paso firme en esta dirección porque abre la puerta a que el Estado mexicano (y en este caso el Estado de Oaxaca) recupere el control político, económico, administrativo y académico de la educación pública en México, cedido a las cúpulas sindicales a lo largo de los últimos cuarenta años.

Por su parte, la Medición de Pobreza en México 2014 es el esfuerzo más robusto, riguroso y sistemático del Estado mexicano para medir objetivamente la pobreza y las carencias sociales en los ámbitos nacional, estatal y municipal. Al conceptualizar la pobreza como un fenómeno multidimensional, nos permite identificar y conocer cambios significativos en una docena de variables que impactan directamente en el nivel de pobreza de los mexicanos. Estas mediciones son fundamentales para la calidad de la educación en México porque el aprovechamiento de los alumnos no sólo depende de los maestros, sino también de la red de apoyo que facilita que ingresen, permanezcan y aprovechen la educación impartida en los planteles del Sistema Educativo Nacional.

De nada servirá tener mejores maestros si millones de alumnos siguen sin poder ir a la escuela porque sus padres no tienen dinero para el transporte público, los útiles y el uniforme escolar; si la falta de hierro y otros nutrientes les impiden retener la información que les transmiten sus maestros en el salón clases; si enfermedades prevenibles como el paludismo, la diarrea y la neumonía los obligan a ausentarse por periodos largos del ciclo escolar; si la falta de información sobre métodos anticonceptivos les impide prevenir embarazos indeseados; y si la necesidad económica de sus familias los obliga a trabajar desde temprana edad.

La reforma educativa de 2013 atendió una causa fundamental del rezago educativo en México. La desaparición del IEEPO sugiere que el Gobierno Federal y los 32 gobiernos estatales están comprometidos con implementarla en beneficio de la sociedad. Por lo mismo, es importante atender desde ahora otras causas fundamentales del rezago. Reducir la pobreza y las carencias sociales que padecen millones de niños y jóvenes mexicanos debe de ser el paso siguiente de la política educativa nacional.

Aunque la Secretaría de Educación Pública (SEP) y los gobiernos de algunas entidades ya están implementando programas sociales para atender este problema, prevalecen dudas en torno a su eficacia y a la distribución equitativa y focalizada de los apoyos. Los datos más recientes del CONEVAL pueden servir como brújula para fortalecer los programas en marcha y para impulsar nuevos esfuerzos del gobierno, del sector empresarial y de organizaciones de sociedad civil como Mexicanos Primero. Invertir en el desarrollo de los niños en situación de riesgo y pobreza reduce déficits en capacidades y habilidades que a su vez fortalecen la economía y la productividad (http://bit.ly/1Ij5SqV). Dotar a la reforma educativa de 2013 de un enfoque social facilitará la implementación de los cambios estructurales que México necesita. Estamos ante una oportunidad que no debemos desaprovechar.

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